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Mi amiga Cecilia quería darle una sorpresa a su sobrina por su cumple, así que se le ocurrió que podíamos probar a hacer una tarta de Hello Kitty, y eso fue lo que hicimos.

Estoy bastante contenta con el resultado, quedó muy bonita a pesar de los problemitas que tuvimos con el fondant.

El bizcocho que utilizamos fue una receta de Miette, que es el libro publicado de una preciosa pastelería de San Francisco que hace tartas geniales. Esta pastelería tiene página de internet y vale la pena darse una vuelta por ella. El bizcocho es doble chocolate cake. La receta del libro aparece con medidas en onzas y “cups”, pero os la voy a mostrar en gramos, quizás sea más fácil así para todos. Es un bizcocho de chocolate verdaderamente muy bueno, esponjoso y jugoso, nada apelmazado ni seco, me ha convencido. Así que aquí os dejo la receta de esta tarta Hello Kitty, double chocolate cake con buttermilk de fresa.

DOUBLE CHOCOLATE CAKE

  • 210 gr. HARINA
  • 125 gr. DE CACAO EN POLVO SIN AZÚCAR
  • 1 1/2 CUCHARADITA DE BICARBONATO SÓDICO
  • 1/2 CUCHARADITA LEVADURA tipo Royal
  • 3/4 CUCHARADITA SAL
  • 70 gr. CHOCOLATE DE 70% CACAO
  • 250gr. AGUA
  • 250 gr. BUTTERMILK
  • 1/2 CUCHARADITA EXTRACTO DE VAINILLA
  • 2 HUEVOS GRANDES
  • 125 ml. DE ACEITE VEGETAL SUAVE (mejor girasol)
  • 350 gr. AZÚCAR

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1.- En un bol echamos el agua hirviendo sobre el chocolate cortado en trocitos, revolviendo hasta que estén desechos y dejamos enfriar.

2.- Si hemos conseguido el buttermilk, pues nada, lo emplearemos más adelante, pero si no es así, podemos hacerlo casero poniendo en un bol 250 ml. de leche, añadiéndole un buen chorrito de zumo de limón y dejando reposar unos 15 minutos. Veremos que la leche quedará como si estuviera cortada y con grumitos, así estará bien, reservamos.

3.- En un bol tamizamos la harina, el cacao, el bicarbonato sódico, la levadura y la sal y reservamos.

4.- En otro bol batimos ligeramente los huevos y añadimos el azúcar. Batiremos hasta que la mezcla blanquee y espume.

5.- Añadimos el aceite a la mezcla de los huevos y el azúcar, poco a poco, batiendo a medida que vamos incorporándolo. Una vez lo hemos echado todo batimos un poco más fuerte para integrarlo perfectamente.

6.- Añadimos el chocolate con el agua que ya estará frio y volvemos a batir hasta integrarlo.

7.- Añadimos muy lentamente el buttermilk que hemos reservado, al que le habremos incorporado el extracto de vainilla, y seguimos revolviendo la mezcla.

8.- Comenzamos a incorporar la mezcla de harina, cacao, bicarbonato levadura  y sal, muy poco a poco, mezclando, no batiendo, con movimientos envolventes para conseguir que la mezcla se integre. No hay que revolver demasiado, sólo para conseguir que  todos los ingredientes se unan, pero intentando darle aire a la mezcla.

9.- Como quedará una mezcla muy grumosa que colaremos a un nuevo bol, para conseguir así que quede más fina.

10.- Encendemos el horno para precalentarlo a 175º

11.- Engrasamos con mantequilla los moldes que vamos a utilizar. Yo he utilizado un molde de 25 cm. de diámetro. Mi idea fue cortar el bizcocho en dos capas para incorporar el buttercream entre ellas, pero otra forma sería utilizar dos moldes iguales y verter la mitad de la mezcla en cada uno de ellos. Así os ahorraríais el tener que cortar los bizcochos para hacer dos capas, con el riesgo que ello conlleva.
Además de engrasar los moldes con mantequilla, y para que los bordes de nuestro bizcocho queden lo más perfectos posible, hay que forrar el interior del molde con papel vegetal o papel antiadherente. Sé que es un poco engorroso, pero da resultados muy buenos, os quedará un bizcocho con la base y los laterales totalmente lisas, lo cual es muy importante a la hora de forrar el bizcocho con fondant o con un buttercream.

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12.- Repartimos la masa en el molde que tenemos preparado. En mi caso sólo un molde, pero en el caso de ser dos o tres, es muy importante que cada molde tenga la misma cantidad de masa.

13.- Horneamos el bizcocho a 175º, dependiendo del grosor. En caso de usar dos moldes, pues unos 25-30 minutos sería suficiente. En el caso de usar sólo un molde serían unos 40 minutos. Sabremos que ya está horneado cuando al pinchar con un palito este salga limpio.

14.- Dejamos enfriar sobre una rejilla unos 10 minutos sin sacarlo del molde, y pasado este tiempo lo desmoldamos y le damos la vuelta, dejándolo enfriar en la misma rejilla.

Es importante darle la vuelta al bizcocho dejando la parte inferior hacia arriba, pues así su propio peso aplastará un poco el posible abombamiento que haya sufrido al hornearse y quedará mucho más regular para decorarlo después, así que lo que antes era la base será ahora la parte superior. En este momento agradeceremos haberle puesto el papel de hornear dentro del molde antes de verterle la masa… estará liso total.

15.- Cuando esté totalmente frío lo envolvemos en papel film para protegerlo del aire y los dejamos hasta el día siguiente en frigorífico. Así la miga asentará y será más fácil manejarlo a la hora de aplicarle el relleno…

Para el relleno utilizamos una receta del blog de Objetivo cupcake perfecto un poco adaptada.

BUTTERCERAM DE FRESA

  • 250 gr. MANTEQUILLA A TEMPERATURA AMBIENTE
  • 325 gr. DE AZÚCAR GLASS
  • 1 CUCHARADITA DE PASTA DE FRESA
  • 2-3 CUCHARADAS DE LECHE

1.- Tamizamos el azúcar glass en un bol y le unimos la leche, la mantequilla a temperatura ambiente (de tal modo que se pueda manejar), y la pasta de fresa, que en mi caso es de la marca Home Chef. La pasta de fresa se podría sustituir por fresa triturada, utilizando 2 o 3 cucharadas, eliminando así la leche.

2.- Para este tipo de cremas, los buttercream, es necesario un robot de cocina o una batidora con varillas. Yo nunca he sido capaz de hacerlo a mano, es demasiado tiempo de batido y demasiado duro.

3.- Primero batiremos a velocidad baja un minuto y luego a velocidad media alta 6 minutos más. La textura será muy cremosa.

4.- Si se le quiere dar otro color cualquier se pueden emplear colorantes en pasta.

En este caso hemos hecho una tarta cubierta con fondant, pero quedaría una tarta estupenda simplemente rellenando entre capas con el buttercream y revistiéndolo por toda su parte exterior con el mismo buttercream.

Otro día lo dedicaré exclusivamente a contaros como se monta una tarta con buttercream y como se cubre con fondant,  ya que merece un capítulo aparte.

Ah!! una cosa más, perdonad por las fotos que están bastante regular, pero me fallo en profesional de la casa, así que, esto es todo lo que conseguí con mis limitados conocimientos.