Pulpo a feira

Como ya os he contado, soy compostelana y presumo de ello. No es el momento ni el lugar de ponerme a contaros todas las excelencias de Santiago de Compostela, pero si quiero hablaros un momento de nuestra plaza de abastos. Es el segundo lugar más visitado de la ciudad después de la Catedral, y os aseguro que es un espectáculo para los sentidos, hay que venir y vivirlo. Pasa por ser el mejor sitio donde se puede comprar producto fresco, de la mejor calidad y al mejor precio.

Por eso cuando en el puesto de pescados Mari Carmen tienen pulpos, sé que serán los mejores y que no estarán a precio de oro, con lo que aprovecho y compro pulpos para llenar el congelador.

Hoy os traigo una de las recetas tradicionales gallegas por excelencia, pulpo a feira, con un punto adicional que es el cocer las patatas en el agua del pulpo, lo cual les da un color morado y un sabor espectaculares. El proceso no puede ser más sencillo, así que pulpo a feira con patatas en su agua .

PULPO “A FEIRA”:

  • 1 PULPO MEDIANO
  • 4 PATATAS MEDIANAS
  • SAL GORDA
  • PIMENTÓN DULCE Y/O PICANTE
  • ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA

El pulpo es un producto que no se puede cocinar fresco debido a que resultaría duro y correoso, imposible de comer, salvo que vivas en la Illa de Arousa y te bajes a la playa a mazarlo, o sea, molerlo a palos, en las rocas. Como probablemente no sea el caso, y aunque así fuera, quizá resulte un poco engorroso, nuestra opción es congelarlo. Otra posibilidad sería comprarlo congelado y punto.

Pulpo a feira

 1.- Dejamos descongelar el pulpo sacándolo del frigo el día anterior al que queramos utilizarlo. Una vez descongelado tenemos que lavarlo bien bajo el chorro de agua fría, eliminándole la boca, los ojos y los restos que pudiera tener de barriga. La boca es una especie de cáscara marrón oscuro que encontrareis en su parte inferior, justo debajo de la cabeza.

2.- En una olla grande ponemos agua a hervir, la necesaria para cubrir el pulpo. Cuando ya esté en ebullición tenemos que asustar el pulpo, es decir, cogerlo por la cabeza y sumergirlo en el agua, durante un par de segundos, en 3 ocasiones. Estaréis pensando que para qué hago semejante cosa, pues simplemente para evitar que el pulpo se despelleje en el proceso de la cocción. Para que la pielecilla fina y oscura que lo recubre no se despegue una vez cocido, dándole un aspecto bastante malo.

3.- El tiempo de cocción depende un poco del tamaño del pulpo y de cómo nos guste. Para un pulpo mediano, y si nos gusta más bien durito, deberíamos dejarlo cocer unos 20 minutos. Si el pulpo fuera muy grande haría falta un poco más de tiempo. Una vez cocido es necesario dejarlo reposar tapado, en su misma agua de cocción otros 30 minutos.

4.- Mientras el pulpo reposa emplearemos parte del agua del pulpo para cocer las patatas que ya tendremos cortadas en rodajas de gruesas. El resultado serán unas patatas moradas con un sabor a pulpo buenísimas.

5.- En la bandeja en la que vayamos a servir distribuimos una capa de patatas y encima, con la ayuda de un tenedor y una tijera de cocina, cortaremos el pulpo en rodajas no muy finas. Procuraremos no hacer una montaña de pulpo, es decir, es preferible emplear 2 bandejas y disponer el pulpo de tal forma que cuando lo vayamos a aliñar, a todos los trocitos les toque algo de pimentón, sal y aceite. Una vez cortado y dispuesto en la bandeja escurriremos el agua de cocción que aún le quede.

6.- En este punto es cuando procederemos a salar el pulpo, espolvorearlo con pimentón dulce y/o picante y finalmente regarlo con un buen aceite de oliva virgen extra.

El plato está terminado y diciendo cómeme. Espero que os animéis con esta receta, ya me contareis.