Hoy he querido traeros unas galletas de leche condensada sin gluten, sencillas para poder hacerlas en casa sin esfuerzo.

Aunque en mi familia no existen casos de celiaquía, me siento sensibilizada con el tema. Esto es así porque la una de las muy mejores amigas de Matilde es celíaca. A raíz de este hecho, he tenido la ocasión de acercarme a esta enfermedad y conocer de cerca su problemática.

Hoy en día la situación ha mejorado para los alérgicos y los intolerantes al gluten, ya no es misión imposible poder comer en algún restaurante, o hacer la compra con más o menos facilidad. Aún así los productos específicos siguen siendo mucho más caros que su equivalente con gluten. 

Seguramente es por esto que, de vez en cuando, me apetece probar en casa recetas para hacer bizcochos y galletas caseros pero sin gluten. La receta que hoy os traigo es un ejemplo de ello. Se trata de unas galletas finísimas y suaves, con un final cremoso gracias a la leche condensada y al tipo de harina. Son como siempre unas galletas muy sencillas de preparar, con una textura y sabor especiales, que merece la pena probar.

 

GALLETAS DE LECHE CONDENSADA SIN GLUTEN:


  • 175 g. HARINA FINA DE MAÍZ, FÉCULA DE MAÍZ, (tipo Maizena)
  • 100 g. LECHE CONDENSADA
  • 25 g. AZÚCAR
  • 65 g. MANTEQUILLA
  • 1 YEMA DE HUEVO

 

1.- En un bol mezclamos la fécula de maíz con el azúcar. Si queremos que nos queden unas galletas muy finas, podemos moler el azúcar o utilizar azúcar glass.

2.- En otro piente mezclamos la mantequilla derretida con la leche condensada. Añadimos la yema de huevo e integramos bien.

3.- Mezclamos todos los ingredientes. Nos quedará una masa bastante blanda y poco manejable. Colocamos la masa sobre un film transparente y la aplastamos hasta que nos quede una plancha de 2 o 3 cm. de grosor. Envolvemos y guardamos en el frigo hasta que adquiera consistencia. 

Podemos acelerar el proceso si guardamos la masa en el congelador. Seguramente con tenerla 15 minutos será suficiente.

4.- Hacemos pequeñas bolitas de masa de unos 12 g. cada una. Para evitar que la masa se nos pegue a las manos, las enharinaremos con fécula de maíz de vez en cuando.

5.- Colocamos las bolitas sobre un papel de horno en la bandeja de hornear y, con la ayuda de un tenedor, las achatamos. Al emplear un tenedor nos quedarán unos canales a modo decorativo en cada galleta.

6.- Con el horno previamente caliente a 160ºC, horneamos las galletas durante 12 a 15 minutos. 

7.- Retiramos las galletas del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla antes de disfrutarlas y poder guardarlas.