Galletas de masa quebrada rellenas de chocolate 

¿Os gustan las galletas tipo Príncipe? Bueno, pues las que os presento hoy en realidad no tienen nada que ver, salvo por el hecho de que van rellenas de chocolate y visualmente pudieran recordárnoslas. En cualquier caso, os aseguro que han sido un descubrimiento para mí estas galletas de masa quebrada rellenas de chocolate

Lo que me ha gustado de verdad es la galleta en sí, independientemente del relleno de chocolate, que por supuesto, le da un punto. Es un tipo de masa quebrada, con lo que la galleta es súper crujiente y delicada, perfectamente se podrían tomar solas, muy buenas, la verdad.

Esta receta la encontré investigando un poco por la red, el blog de Lola en la cocina, gracias Lola por compartir tus recetas, me ha gustado tu receta y tu blog.

GALLETAS RELLENAS DE CHOCOLATE:

  • 250 gr. HARINA
  • 150 gr. MANTEQUILLA
  • 80 gr. AZÚCAR
  • 20 gr. ALMENDRA EN POLVO
  • 1 CUCHARADA AZÚCAR AVAINILLADO
  • 2 YEMAS DE HUEVO
  • 1 PIZCA DE SAL
  • 200 gr. CHOCOLATE NEGRO VALOR 70% CACAO
  • 3 CUCHARADAS DE NATA LÍQUIDA

Galletas de masa quebrada rellenas de chocolate

1.- Ponemos en un bol la harina, la mantequilla cortada en dados, la sal, el azúcar blanco, el azúcar avainillado y la almendra. La mantequilla ha de estar fría. La cortaremos en daditos de más o menos 1 cm. para poder trabajarla con más facilidad.

Os recomiendo que moláis vosotros mismos las almendras desde almendras enteras o en trocitos, ya que, muchas veces, cuando compramos almendra molida, salvo que sea de confianza, vendrá mezclada con harina.

2.- Amasamos con la punta de los dedos, todos los ingredientes del bol hasta que la mezcla se convierta en migas. Digo con “la punta de los dedos” porque es importante no calentar demasiado la mantequilla. Hemos de integrarlo todo pero sin derretir la mantequilla con el calor de las manos.

3.- En este punto agregaremos las yemas. Lola en su receta incorpora sólo una yema, pero a mí no me ha bastado para integrar la masa. Al principio parecerá que el líquido de las yemas no es suficiente para ligar tanto sólido. Pero poco a poco, intentando amasar lo menos posible, seremos capaces de formar una bola compacta. Nos quedará una masa no elástica, que se “rompe” fácilmente, pero si podemos formar una bola estará lista.

4.- Envolvemos la masa en papel film y la dejamos no menos de 1 hora en el frigo.

5.- Pasado este tiempo iremos cortando trozos de masa para trabajarla. El resto de masa que no se use de cada vez la volvemos a meter en el frigo para que conserve la dureza.

Estiramos la masa con un rodillo colocándola entre dos papeles sulfurizados o papel de horno. Intentaremos que quede lo más delgada posible, sobre unos 3 mm. con el cortapastas elegido cortaremos las galletas.

6.- Las colocaremos en la bandeja del horno, sobre un papel sulfurizado. Es importante utilizar este papel para hornearlas, nos facilitará el retirarlas de la bandeja una vez horneadas, ya que el ser unas galletas tan delgadas, fácilmente podrían romperse en ese proceso.

7.- Con el horno precalentado a 180º, 170º si empleáis el ventilador, las hornearemos unos 10 minutos. Hemos de estar pendientes ya que es fácil que se tuesten demasiado en un momento. Una vez horneadas las dejamos enfriar en una rejilla.

8.- Para hacer el relleno esperaremos a que las galletas ya estén frías. Ponemos a derretir el chocolate con la nata líquida a baño maría. Lo dejaremos templar para que sea más fácil de aplicar a las galletas.

9.- Colocamos en cada galleta una porción de chocolate derretido y lo tapamos con otra galleta presionando un poco hasta que el chocolate llegue a los bordes. Dejamos enfriar y listo.

Al ser chocolate 70% cacao, el relleno resultante es bastante amargo, ideal para los muy chocolateros. Si queréis un relleno un poco más ligero podéis hacerlo sustituyendo el chocolate 70% cacao por chocolate con leche.

Espero que os animéis a hacerlas, ya me contareis.