Helado de albaricoque

Después de echar las campanas al vuelo en varias ocasiones diciendo !!llegó el verano!!, esta vez lo diré un poco más tímidamente por si vuelve a llover, creo que sí, que esta vez va la vencida y llegó el verano de verdad. No hay nada que apetezca más con el calor que un buen heladito, pero de esos ricos, los caseros, los que están buenos de verdad.

La variedad es infinita, frutas, chocolates, frutos secos, tomados, de esta manera, de forma divertida y refrescante. En realidad no pasa por ser más que una crema dulce que algún visionario tuvo la genial idea de congelar. Curioseando por la Wikipedia, descubrí que ya los chinos, 700 años a.C. tenían un método para mezclar el hielo con leche. La receta pasó a la India, Persia y después a Grecia y Roma. 400 años a.C. los persas guardaban el hielo que recogían durante el invierno en “frigoríficos” subterráneos, y en el verano lo servían a la realeza mezclado con frutas, azafrán y otras especias, lo que hoy llamaríamos sorbete.

Parece ser que Alejandro Magno y el emperador romano Nerón, hacían más o menos lo mismo enfriando sus zumos de frutas y vinos con el hielo que iban a buscar a las montañas sus esclavos. Pero es en Italia, en la Baja Edad Media, cuando Marco Polo trae varias recetas de sus viajes por Oriente, cuando el Helado toma importancia en Europa.

Cuando en el siglo XVI se descubre que el nitrato de etilo mezclado con nieve producía muy bajas temperaturas, se abre un camino muy importante para la fabricación de los helados, hasta llegar a nuestro actual congelador, sin el que ya casi no sabríamos vivir.

La receta de este helado de albaricoque no puede ser más sencilla, poco más que mezclar los ingredientes y listo, además aprovechamos una de las frutas de temporada más sabrosas, los albaricoques, aunque podrías hacerlo con muchas otras frutas como con fresas, cerezas, melocotones…

HELADO DE ALBARICOQUE:

  • 1 BOTE DE LECHE CONDENSADA MEDIANO (más o menos 400 ml.)
  • 350 gr. ALBARICOQUES
  • 250 ml: NATA LIQUIDA
  • 2 HUEVOS

 1.- Abrimos los albaricoques por la mitad y les quitamos el hueso. Deben de estar cuanto más maduros mejor, ya que si estuvieran muy verdes el helado perdería sabor y este sería más amargo. Los troceamos y los pasamos por la batidora.

2.- Ponemos las claras a punto de nieve y reservamos.

3.- En un bol mezclamos la leche condensada, las yemas, los albaricoques y la nata. Batimos y añadimos las claras a punto de nieve, integrando con movimientos envolventes. Guardamos la mezcla en el congelador, como mínimo 6 horas.

3.- Para evitar la formación de cristales y partiendo de la idea que no tenemos heladera, cada hora, más o menos, tenemos que quitar el bol del congelador y batirlo enérgicamente con una cuchara para romper esos posibles cristales que se habrán formado por el agua de la fruta y del azúcar. Tenemos que repetir la operación 3 o 4 veces.

Aunque es un poco engorroso tener que estar pendiente durante tanto tiempo, el resultado será un helado mucho más cremoso.

Espero que os haya gustado la receta y os animéis a probarla.