Mejillones, tigres rabiosos

Desde siempre, Compostela, fue lugar de vinos y tapas. Originariamente centrada en la zona de la calle del Franco, hoy en día mucho más extendida, Santiago tiene una zona de tapeo de una calidad fuera de toda duda. Disfrutar de un vino o una caña en cualquiera de sus muchos locales, en un marco muchas veces de piedra e historia, lo considero un privilegio. Y si ese vino viene acompañado de una tapa, la vista se nos alegra y el corazón se acomoda dispuesto a, lo dicho, disfrutar.

Además del siempre bien recibido jamoncito, tortilla o croquetitas varias, tenemos otras tapas con tanta historia como sus locales, oreja de cerdo, filetitos con patatas, aceitunas marinadas y por supuesto los mejillones en salsa picante, los llamados tigres rabiosos.

Para los que no conozcan esta tapa, que seguro que son pocos, y para los que os animéis a prepararla en casa, os cuento como la preparo yo.

RACIONES: 4

DIFICULTAD: baja

TIEMPO: 40 minutos

MEJILLONES, TIGRES RABIOSOS:

  • 1 kg. MEJILLONES FRESCOS
  • 1 CEBOLLA MEDIANA
  • 1 DIENTE DE AJO
  • 2 TOMATES GRANDES
  • 1 HOJA LAUREL
  • 1 CAYENA
  • TABASCO
  • 100 ml. VINO BLANCO
  • ACEITE DE OLIVA
  • PEREJIL

Mejillones, tigres rabiosos

1.- Limpiamos los mejillones rascándolos con un cuchillo para eliminar restos e impurezas y los lavamos ligeramente. Colocamos los mejillones en una cazuela y agregamos un buen chorro de vino blanco. Tapamos la cazuela y dejamos que cuezan hasta que se abran, 3 o 4 minutos desde que comiencen a hervir. Reservamos los mejillones y el caldo que se ha creado ya colado.

2.-  Pelamos y cortamos en trocitos la cebolla y el ajo. Calentamos un chorrito de aceite de oliva en una sartén ámplia y añadimos la cebolla y el ajo con una hojita de laurel y una guindilla o cayena. Sofreimos a temperatura media hasta que la cebolla esté blandita, removiendo de vez en cuando y procurando que no se tueste.

3.- Pelamos los tomates y los troceamos antes de triturarlos con la batidora. Añadimos los tomates al sofrito, 200 ml. del caldo colado de la cocción de los mejillones, unas gotitas de Tabasco y perejil troceado. Cocinamos durante 30 minutos a fuego medio removiendo ocasionalmente.

Si tenemos en casa tomate frito o salsa de tomate podemos utilizarlo con lo que el tiempo de coción seria de 6-8 minutos, hasta que la salsa reduzca.

4.- Mientras se cocina la salsa vamos abriendo los mejillones y soltándolos de sus conchas, dejándolos preparados para el montaje del plato.

5.- Podemos pasar la salsa por un chino o batidora para que nos quede más fina para que no se noten los trocitos de cebolla, eso ya sería un poco a vuestro gusto.

Servimos colocando un mejillón en una media concha, rociándolo con salsa y espolvoreándolo con un poquito de perejil picado.